sábado, 10 de mayo de 2008

GOBIERNOS POSREVOLUCIONARIOS






FIN DEL PORFIRIATO
El ministro de Hacienda, José Yves Limantour, que se encontraba en Europa, regresó a México, vía Nueva York donde los revolucionarios se entrevistaron con él y le entregaron proposiciones para que las pusiera en manos del General Díaz, a fin de llegar a un acuerdo. Limantour, al mismo tiempo, quedó muy impresionado por la actitud hostil del gobierno de Estados Unidos hacia Porfirio Díaz pues le reprochaban al gobierno mexicano la entrada de capital europeo en el país. Una vez llegado a México, Limantour exhortó a Porfirio Díaz a efectuar diversos cambios y reformas políticas al país. Varios emisarios de Díaz se entrevistaron con los rebeldes y se convino un armisticio, pero como no se pudo llegar a ningún acuerdo. Los rebeldes, comandados por Pascual Orozco en el Norte atacaron Ciudad Juárez, que cayó en mayo en 1911, desde allí Madero envió un telegrama exigiendo nuevamente la renuncia de los dos líderes del país. El día 21 de ese mes se celebraron los Tratados de Ciudad Juárez, entre delegados porfiristas y revolucionarios, en donde se aceptaba la renuncia de Porfirio Díaz y de Ramón Corral despues de 30 años de haber gobernado el país. El día 25 renunciaron a sus cargos, marcando el fin del porfiriato. Porfirio Díaz salió de la capital y se embarcó en Veracruz rumbo a Europa, en donde murió el 2 de Julio de 1915, en la ciudad de París.

GOBIERNO DE MADERO
El 25 de mayo de 1911 Francisco León de la Barra, fue nombrado Presidente Interino y gobernó hasta el 6 de Noviembre del mismo año. El régimen de De la Barra tuvo dos misiones principales que consistieron en buscar la vuelta de la paz a la nación y convocar a elecciones para la designación de los nuevos Presidente y Vicepresidente de la República.

Madero gobernó como presidente del 6 de Noviembre de 1911 al 19 de Febrero de 1913. A pesar de que aparentemente la Revolución había llegado a su fin, se hizo evidente que la paz y el orden estaban lejos de alcanzarse. Madero tuvo dificultades para realizar todos los cambios que había prometido durante la Revolución, tales como la repartición de las tierras a los campesinos; por lo que comenzaron a surguir grupos de insurrectos en diversos lugres de la República. Hubieron levantamientos en Chiapas y Oaxaca, en agosto apareció un brote rebelde en Yucatán. Sólo unos días después de que Francisco I. Madero asumiera el poder Emiliano Zapata, que se había rebelado antes en contra de Porfirio Díaz, dio a conocer en Morelos el "Plan de Ayala", en el que se desconocía a Madero como Presidente y se le acusaba de ser un dictador y de no cumplir con los postulados revolucionarios. En ese plan se pedía la devolución de las tierras a los pueblos y particulares a quienes se hubiera despojado; se demandaba la expropiación de la tercera parte de los latifundios para repartirse la tierra correspondiente, y la nacionalización de las propiedades de quienes se opusieron a dicho Plan.

Zapata exigió que se expidiera una ley Agraria, pero Madero contestó que Emiliano Zapata debía rendirse y entregar las armas primero, ocasionando la ruptura entre los dos. En el Plan de Ayala se reconocía como Jefe de la Revolución a Pascual Orozco, y en caso de que éste no aceptara, quedaría como jefe Emiliano Zapata; lo cual, en efecto, sucedió. La lucha se presentó con gran violencia, y aun cuando se lanzaron varias campañas contra los zapatistas, no se pudo acabar con ellos. La situación se complicó aún más, cuando Pascual Orozco, otro antiguo revolucionario, dio a conocer en Marzo de 1912 su Plan de la Empacadora o Plan de Chihuahua, en el que también se desconocía a Francisco I. Madero y pedía reformas sociales. El norte de la República se escenario de nuevas luchas, Orozco tuvo éxito al principio, pues derrotó a Francisco Villa mientras éste lo buscaba, pero fue derrotado al final por el Ejército Federal comandado por Victoriano Huerta y por las fuerzas rurales de Francisco Villa.

Francisco Ignacio Madero González, empresario agrícola y político coahuilense (1873-1913). Fue electo presidente de México al triunfo de la revolución de 1910. Fue asesinado a causa del golpe de estado organizado por el secretario de Guerra y Marina y el embajador de los Estados Unidos de América.

Francisco I. Madero González nació en una familia acomodada en el municipio de Parras de la Fuente, Coahuila, el 30 de octubre de 1873. Sus padres fueron Francisco Madero Hernández y Mercedes González Treviño.

Durante su juventud hizo estudios de comercio y agricultura en Maryland, Versalles, París y en la Universidad de California en Berkeley. Regresó a México para casarse con Sara Pérez en 1903 y en 1909 fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista para derrocar al presidente Porfirio Díaz, quien ocupaba el cargo de manera casi ininterrumpida desde 1877. El mismo partido lo eligió candidato a la presidencia de la República y tras alcanzar un alto nivel de popularidad el gobierno decidió encarcelarlo en San Luis Potosí bajo los cargos de conato de rebelión y ultraje a las autoridades. Logró escapar hacia Estados Unidos y desde ahí redactó el Plan de San Luis, un llamado a las armas que provocó, meses después, la renuncia del Presidente Díaz en 1911 y una guerra civil que duraría alrededor de una década y costaría la vida a más de un millón de mexicanos. Tras la renuncia del presidente Díaz, se formó un gobierno provisional encabezado por Francisco León de la Barra que entregaría la presidencia a Madero en 1911.

Durante su administración, Madero se caracterizó por encabezar un gobierno democrático pero poco identificado con las clases marginadas, lo cual provocaría varios alzamientos armados entre los que destacan los del campesino Emiliano Zapata y la rebelión de Pascual Orozco. Para combatir los levantamientos eligió al general Victoriano Huerta, quien no logró controlar al primero, pero derrotó definitivamente al segundo; Huerta, en el año de 1913, conspiró con Félix Díaz (sobrino del ex presidente Díaz) y con Henry Lane Wilson (embajador de los Estados Unidos de América) para derrocar a Madero en un golpe de estado al que se conoce como La decena trágica. El 22 de febrero de 1913, tras haber sido obligado a firmar su renuncia y pese a la promesa de los golpistas de respetar su vida y facilitar su exilio a la isla de Cuba, Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron ejecutados por Victoriano Huerta y sus hombres, al costado de la penitenciaría de la Ciudad de México.

GOBIERNO HUERTISTA
Huerta tomó el poder a la muerte de Madero. Esta usurpación del poder fue apoyada por la aristocracia terrateniente que lo consideraba una oportunidad de reestablecer el sistema de Díaz.

Los líderes locales redirigieron sus esfuerzos, luchando esta vez contra el nuevo gobierno y acusando a Huerta de asesinar a Madero en contubernio con el embajador de los Estados Unidos, Henry Lane Wilson. Líderes como Villa, Zapata, Carranza y Obregón dirigieron la lucha contra Huerta. La presión de los Estados Unidos, que culminó con la ocupación de Veracruz tras el incidente de Tampico, combinada con las acciones rebeldes, provocaron finalmente la caída de Huerta. Tras su derrota, Huerta huyó a Europa. En El Paso, Texas, murió años más tarde.

El Nuevo Presidente ostentó tal carácter del 19 de febrero de 1913 al 15 de julio de 1914. Fue reconocido por el Congreso, la Suprema Corte de Justicia, los gobernadores de los Estados –menos los de Sonora y Coahuila – y el Cuerpo Diplomático. Sin embargo, el país entró pronto en una etapa de gran conmoción política, por que la rebelión se propagó en contra de Victoriano Huerta, bajo la acción del Gobernador coahuilense, Venustiano Carranza, quién, con otras personas, dio a conocer el Plan de Guadalupe de 26 de marzo de 1913, por lo que se desconocía el gobierno Huertista. Carranza, quién ya estaba en actitud levantisca contra Francisco I. Madero; desconoció inicialmente a Victoriano Huerta, después lo reconoció como Presidente, pero no habiendo llegado a un entendimiento con éste, se lanzó a una lucha definitiva contra él. Se formó a un Ejército llamado “Constitucionalista” y Venustiano Carranza quedó como su Primer Jefe. Mientras tanto Huerta, de conformidad con el Pacto de la Ciudadela, formó un primer Gabinete con personajes destacados que le fueron impuestos, y entre quienes estaban: Francisco León de la Barra, Alberto García Granados, Toribio Esquibel Obregón, Rodolfo Reyes, Jorge Vera Estañol entre otros.

Huerta insistió entonces y aún después, en que su principal preocupación era la de que la nación se encauzase por los senderos de la paz, pero de hecho él mismo, por su política de fuerza y de atentados, estorbo el propósito y lo hizo impracticable. Y así, en el curso de 1913, fueron asesinados, el 19 de febrero, Gustavo Adolfo Madero y Adolfo Bassó Bertoliat; el 22 ocurrió lo mismo con Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, para lo cual se les sacó de la penitenciaría donde estaban confinados; y después: Abraham González, Edmundo Pastelín, Adolfo Gorrión, Serapio Rendón y Belisario Domínguez Palencia.

Este último, que era senador de Chiapas, pronunció un discurso en el que condenaba la violencia desatada, acusó a Victoriano Huerta de asesino, y ello naturalmente disgustó al régimen, y a consecuencia de él fue muerto. El Congreso protestó con energía, y Victoriano Huerta dispuso a que fuese disuelto y sus componentes aprehendidos y encarcelados. Huerta se deshizo igualmente de su primer gabinete, y formó otro con elementos adeptos a él. Y persuadido de que era inconveniente para su régimen convocar a elecciones presidenciales, las aplazó. Al fin se decidió a hacerlas, pero el nuevo Congreso las declaró nulas y Huerta continuó en el Poder. El Partido Nacional Católico que no quiso prestarse a ser mero instrumento del gobierno, fue disuelto y algunos de sus Jefes fueron apresados y mandados a San Juan de Ulúa.

PRESIDENCIA DE CARRANZA
Para frenar la cacería, Venustiano Carranza, el gobernador del norteño estado de Coahuila, formó el Ejército Constitucionalista con miras a pacificar el país adoptando la mayor parte de las demandas sociales, esgrimidas por los rebeldes e integrándolas a una nueva Constitución de corte progresista.

Carranza logró plasmar la mayor parte de las demandas en el texto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, incluyendo parte del Plan de Ayala de Emiliano Zapata, pero su deseo de pacificar el país probó ser más fuerte que su habilidad para solucionar los problemas que habían dado origen a la violencia, así que uno a uno fue asesinando a los rebeldes del movimiento.

Se convocó a un Congreso Constituyente en la Ciudad de Querétaro, al que concurrieron sólo Diputados carrancistas, por haberse excluido a todos sus enemigos o desafectos. Los integrantes del Congreso se aplicaron a elaborar una nueva Constitución Federal, que en cierto modo siguió muchos principios de la anterior, la de 1857, pero en no pocos artículos introdujo reformas, o estableció principios completamente nuevos, sobre todo en lo referente a la reforma agraria, que impulsó la distribución de la tierra, y en lo que ve a la protección de la clase obrera. Además en todos los artículos que tocaban el problema educativo o religioso, se percibió un espíritu faccional muy dividido y llamativo, medularmente anticatólico por una parte y por otra en protección de las ideas de los últimos que al final fueron a repercutir en la Guerra Cristera con Plutarco Elías Calles con el cumplimiento riguroso de la Ley y la condena de lo antirreligioso de la constitución del Papa Pío XI en su encíclica Iniquis afflictisque el 18 de noviembre de 1926. El Proyecto original de la Constitución estuvo redactado por los Diputados José Natividad Macías, Félix F. Palavicini, Luis Manuel Rojas, Alfonso Cravioto, Manuel Andrade y Juan N. Frías; pero en el curso de las secciones, el proyecto fue modificado hasta alcanzar su forma final, que al conseguirse, permitió que se promulgase la Constitución el 5 de Febrero de 1917.

Entre sus normas fundamentales, pueden mencionarse las siguientes:

El Artículo 1º estableció el otorgamiento de “garantías” o derechos individuales a toda clase de personas.
El Artículo 2 prohibió la esclavitud.
El Artículo 3 estableció la educación laica para escuelas oficiales y particulares.
El Artículo 4 consagró la libertad de trabajo.
El Artículo 5 prohibió los votos religiosos y el establecimiento de órdenes religiosas.
El Artículo 7 prescribió la libertad de imprenta.
El Artículo 24 estableció la libertad de creencias, pero prohibió todo acto de culto externo fuera de los templos o de las casas particulares.
El Artículo 27 estableció el antiguo principio español del dominio de la nación sobre subsuelo. Consagró el reparto de la tierra; y perpetuó la nacionalización de los bienes eclesiásticos y prohibir la existencia de colegios eclesiásticos, conventos, obispados y demás.
El Artículo 39 consagró el principio de la soberanía nacional.
El Artículo 40 señalo que el régimen del gobierno era el de una república representativa, democrática y federal.
El Artículo 49 dividió el ejercicio del Supremo Poder de la Federación en tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Federal
El Artículo 50 indicó que el Congreso Legislativo se formaría por un Congreso con dos Cámaras, una cámara alta y otra baja, es decir, la de senadores y la de diputados.
El Artículo 80 consagró como depositario del Poder Ejecutivo al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.
El Artículo 94 puso las bases del poder Judicial de la Federación.
El Artículo 107 consagró el “Juicio de Amparo”.
El Artículo 115 puso las bases del municipio libre.
El Artículo 123 estableció un régimen de protección a la clase trabajadora.

ÀLVARO OBREGÒN
El gobierno de Carranza duró poco. El general, Álvaro Obregón, quien se había desempeñado en la primera etapa de su gobierno como Ministro de Guerra y Marina, se sublevó al verse en desventaja en su lucha por la candidatura oficial en las próximas elecciones federales y le dio muerte el 21 de mayo de 1920. Obregón asumió el poder y demostró no sólo ser un hábil militar, pues terminó de pacificar la mayor parte del país, sino un hábil político que fomentó la creación y a la vez se hizo del apoyo de múltiples sindicatos y centrales obreras. Fue sucedido por el también general Plutarco Elías Calles, quien promovería algunas leyes anticlericales que provocarían la Guerra Cristera y fundaría el Partido Nacional Revolucionario (PNR), lo que hoy en día es el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Aunque la reelección estaba expresamente prohibida por la Constitución de 1917, Obregón consiguió hacerlo en 1928 pero fue asesinado por un extremista católico antes de tomar posesión del cargo.

Fue un militar y político mexicano que participó en la Revolución Mexicana y ocupó el cargo de Presidente de México entre el 1 de diciembre de 1920 y el 30 de noviembre de 1924.

Descendía de inmigrantes irlandeses y su apellido paterno provenía de la deformación de "O'Brien", apellido irlandés. Quedó huérfano y más tarde se convirtió en agricultor e ingeniero.[1] Contrajo matrimonio en 1906 con Maria del Refugio Urrea, de quien tuvo dos hijos, Humberto y María del Refugio. Sin embargo, su esposa falleció en 1907, junto a sus hijos gemelos que murieron en el parto. Para fines de 1909, la efervescencia política del país lo llevó a enrolarse en las fuerzas de Francisco I. Madero que combatían al general Porfirio Díaz, Presidente de México desde 1876. Tras la caída de Díaz y el aparente triunfo revolucionario, Obregón se retiró a la vida privada, pero regresó en 1913 para apoyar a Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila en su lucha contra Victoriano Huerta, que derrocó a Madero. Fue jefe de la división del Ejército Constitucionalista y como tal derrotó a los federales en muchas batallas. Al producirse la ruptura entre el grupo de Emiliano Zapata y Francisco Villa con Carranza, a raíz de la Convención de Aguascalientes, Obregón se mantuvo leal a Carranza y fue el encargado de perseguir a Villa en el norte del país. Lo derrotó en Celaya, donde una bomba le arrancó el brazo derecho, dejándole manco de por vida. Una vez que lograron su triunfo, marchó escoltando a Carranza a Querétaro donde se redactó la Constitución de 1917. Fue nombrado Ministro de Guerra y Marina, pero renunció el 30 de abril de ese mismo año. Se retiró a su hacienda a practicar la agricultura y a preparar su campaña presidencial. Encabezó en 1920 la Rebelión de Agua Prieta contra Carranza, que pretendía imponer a Ignacio Bonillas como su sucesor. Triunfó, y tras el interinato de Adolfo de la Huerta fue elegido presidente. Logró el reconocimiento de Estados Unidos de América en 1922 por el Tratado de Bucareli. A fin de su gobierno se desató la Rebelión delahuertista porque pretendía imponer a Plutarco Elías Calles como su sucesor. En 1928, en plena Guerra Cristera, se presentó de nuevo como candidato a la presidencia tras una reforma constitucional realizada el año anterior. Fue elegido nuevamente, pero en medio de gran crisis política e incertidumbre. Fue asesinado por el fanático cristero José de León Toral, el 17 de julio, en el restaurante "La Bombilla", de la Ciudad de México.

REFERENCIAS
http://macario.com.mx/sublibros/Libros%20Taurus.html
http://www.propuestacivica.org.mx/dream/paginas/notas/Crespo/crespo_040108.html

BIBLIOGRAFÌA
Cien años de confusión. Macario Schettino Editorial Taurus