sábado, 10 de mayo de 2008

CONCECUENCIAS DE LA REVOLUCIÒN MEXICANA

PROPÒSITOS:
Al analizar la unidad, el alumno comprenderá el origen y desarrollo de la Revolución Mexicana, así como la diversidad de grupos sociales y regionales participantes en ella, relacionando la crisis que la antecede, con los diversos intereses, acciones y propuestas en el conflicto, para explicar las consecuencias que se derivan de este proceso.

ASPECTOS POLÌTICOS
Recordemos que con el candor de la Revolución, las ideas de Madero se modificaron con prontitud, prácticamente se fueron radicalizando a comparación de su inicio político: adquirió mayor preocupación por los problemas sociales, ya no se limitaba a una cuestión antirreeleccionista:

“El único camino que existe para hacer a un pueblo fuerte estriba en instruirlo y elevarlo desde el punto de vista material, intelectual y moral, a fin de conociendo sus derechos y amando la libertad se acostumbre a preocuparse por los atentados cometidos a sus ciudadanos y actuar en su defensa con oportunidad”

Madero fue nombrado presidente con mayoría de votos (98%), y en su programa de gobierno se perciben sus ideas políticas: restablecer el imperio de la Constitución y procurar su reforma, mejorar y fomentar la instrucción pública, mejorar la condición material, intelectual y moral del obrero, favorecer el desarrollo de la riqueza pública, fomentar la agricultura, mejorar condiciones del ejército y estrechar las buenas relaciones con el extranjero.

Madero adquirió popularidad inusitada al ser encarcelado y por ende asumirse como víctima de un régimen despótico. Pero, como cualquier mandatario con o sin botas, la popularidad es un cheque que se vence si su perspectiva, estrategia y tácticas no están encaminadas a satisfacer las necesidades sociales.

Su fracaso se entiende al comprender que sus principios políticos (democracia, sufragio efectivo y no reelección, etc.) le importaban más que los problemas de carácter económico y social. Arengando al enarbolar la libertad, soberanía, derechos políticos, igualdad ante la justicia y la ley, etc., era fácil adquirir popularidad y excitar a las masas.

Sin mucho desgaste militar, Díaz (viejo y consciente de que sus niños ya estaban listos para la democracia) marchó y Madero quedó como gran triunfador. Pero debía hacer frente a lo más difícil: superar los problemas que el régimen porfirista había creado (sociales) y las nuevas dificultades que generaba con su culminación (económicas), cuestiones que paradójicamente no eran de la prioridad de Madero.

En 1917, México presentaba una situación similar a la que había vivido en ocasiones anteriores al salir de la lucha interna: existencia de caudillos militares dispuestos a competir por el poder, bandolerismo, crisis económica, oposición política al nuevo gobierno y división dentro del propio grupo del poder.

Para el gobierno de Carranza se hacia necesario restaurar la paz interna, a efecto de consolidar su gobierno y dedicarse a la construcción del nuevo estado. Los villistas y zapatistas habían sido vencidos y sus movimientos no volverían a tener alcance nacional, pero tras refugiarse se mantenían en pie de guerra.

La paz interna no solo era perturbada por los zapatistas y villistas , había otros grupos rebeldes, como el de los hermanos Cedillo en San Luís P. y el de los Arenas en Tlaxcala, además de algunos militares que habían pertenecido al ejercito federal y que no se resignaban a que este fuera disuelto.

Las pugnas entre los caudillos militares fueron constantes; una de ellas llevo a la conjetura de finales de 1917, en la que unos generales carrancistas se propusieron a dar un golpe de Estado con ayuda de agentes alemanes en México

Ante la sospecha de que Carranza planeaba declararse a favor de los aliados en el conflicto mundial en un intento de reconciliación con Estados Unidos. Sin embargo es preciso hacer notar que ninguno de los caudillos llego a enfrentarse a Carranza antes de 1920.

La política Internacional de México durante los años 1917 y1918, los dos últimos años de la gran guerra iniciada en Europa en 1914, estuvo determinada esencialmente por las reacciones del gobierno de Carranza ante cinco peligros que, a juicio de dicho gobierno, amenazaban tanto a su propia existencia como a la soberanía nacional.

Estos peligros eran:
*Amenaza de una nueva intervención de los Estados Unidos
*Amenaza de un Golpe de Estado auspiciado por grupos económicamente poderosos de Gran Bretaña y EE.UU.
*Bloque económico de los EE.UU.., contra México
*Peligro de un Golpe de Estado de inspiración alemana en México
*Actos de sabotaje de parte de Alemania en contra de las compañías petroleras estadounidenses y británicas en México

En el marco de la firme posición de Carranza en defensa de la soberanía nacional, se inscriben los principios de política internacional enunciados por Carranza el 1 de Sep. De 1918, conocidos con el nombre de “Doctrina Carranza”.

ASPECTOS ECONÒMICOS
La emisión del “infalsificable” fue de corta duración, de mayo a diciembre de 1916, debido a que no se logro ser una moneda lo suficientemente fuerte como para resolver los graves problemas económicos del país en aquel año conflictivo.

Además, el gobierno hizo uso de este papel moneda cada vez en mayores cantidades propiciando el aumento del circulante, mientras el publico se precipitaba a canjearlo por oro.

Esto generò una rápida e incontenible devaluación, que obligo a la Secretaria de Hacienda a suprimir al “infalsificable” y a restablecer la circulación de la moneda metálica, que había desaparecido desde la época del gobierno de Huerta.

En septiembre de 1916 el gobierno tomo una medida mas enérgica incautando temporalmente las existencias metálicas de los bancos mientras se establecía un nuevo sistema bancario, e imponiendo un préstamo forzoso por algo mas de 53 millones de pesos de las reservas en oro de los bancos.

A pesar de todos los problemas internos y externos que enfrento el Gobierno de Carranza, sus medidas en política financiera tuvieron buenos resultados y logro detener la inflación, aunque no pudo alcanzar su propósito de crear un banco estatal, debido principalmente a la falta de reservas suficientes en oro y plata.

La deuda externa no aumento en tiempos de Carranza simplemente porque no pudo conseguir crédito en EE.UU., y por que rechazo el que le ofrecían bajo condiciones que afectaban la soberanía nacional; en cuanto a los países europeos, la guerra mundial les impedía otorgar préstamo alguno.

Respecto a la deuda contraída por gobiernos anteriores, Carranza desconoció los empréstitos conseguidos por Huerta, pero reconocía las “obligaciones legitimas anteriores a la Revolución y por consiguiente (su gobierno) considera vivas las deudas que fueron cubiertas por la administración de Huerta.

ASPECTOS CULTURALES
La narrativa que describe la fase armada de la Revolución Mexicana ha sido considerada como la “Novela de la Revolución”; sin embargo a este basto movimiento de la historia de la Literatura Mexicana también se agrega otras sobre el mismo tema fueron escritas en las década posteriores.

La mayoría de las novelas adoptan una actitud hostil y escéptica ante el movimiento revolucionario, pero no dejan de reconocer, a través de la descripción de episodios, la convicción de ideas y el espíritu de sacrificio de muchos personajes que luchaban contra la injusticia y la opresión.

Las primeras novelas de la revolución son narraciones sencillas de los acontecimientos que los autores vivieron y atestiguaron, de tal manera que se componen de cuadros desarticulados en forma de libros de notas o memorias y hasta autobiografías.

La mayor parte de las obras fue escrita por quienes participaron en el movimiento armado y se publicaron entre 1928 y 1940. La novela de Mariano Azuela, Andrés Pérez, maderista (1911) inicia el ciclo, y sobre todo Los de abajo (1916), "descubierta" en una polémica periodística suscitada entre 1924 y 1925, donde se acuñó el término.

Vasconcelos, secretario de Educación Pública durante la presidencia del general Obregón (1921), impulsa un gigantesco proyecto educativo y cultural, y durante su gestión se crea la escuela Mexicana de Pintura y se fomenta el muralismo (Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Sequeiros), poderoso movimiento artístico que se enfrenta en su optimismo a la óptica desesperanzada y pesimista de los novelistas que pintaron el movimiento armado en cuadros rápidos y violentos, casi cinematográficos, con un lenguaje popular lleno de sonoridad y muy cercano al periodismo.

Además de las obras de Azuela destacan, El águila y la serpiente (1928) de Martín Luís Guzmán, ¡Vámonos con Pancho Villa! (1931) de Rafael Muñoz, Tropa vieja (1931), de Francisco L. Urquizo, Campamento (1931) de Gregorio López y Fuentes.

Desbandada (1934) de José Rubén Romero, El resplandor (1937) de Mauricio Magdaleno, Cartucho (1931) y Manos de mamá (1937) de Nellie Campobello, entre otras novelas. Las consecuencias de la revolución hecha gobierno se definen en la más importante novela política mexicana, La sombra del caudillo (1929) de Guzmán.

Una de las expresiones artísticas que contribuyo a la formación de la identidad nacional fue la escuela mural o de muralismo, cuya forma de tratar los temas, expresión y técnica trascendió al ámbito internacional.

El muralismo se convirtió en un arte social porque aun quienes no sabían leer podían admirar las pinturas en las paredes de los edificios públicos. El movimiento muralista inicio con el apoyo del ministro de educación, José Vasconcelos.

ASPECTOS SOCIALES
Sin duda alguna, la guerra civil llamada revolución mexicana, trajo algunos importantes beneficios para la población del país. El primero: el fin del régimen de Porfirio Díaz, quien estuvo en el poder más de tres décadas.

Como otro de los puntos positivos cebe mencionar la creación de instituciones políticas y sociales sólidas que contribuyeron a fortalecer la republica y mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los habitantes.

No obstante las consecuencias negativas de la revolución también marcaron el desarrollo de México durante el siglo xx. La principal: el establecimiento de una nueva dictadura, no personal, sino de partido, que gobernó durante siete décadas de manera autoritaria, la cual repercutió en la llegada tardía de la democracia.

A 95 años de aquella lucha armada que cobro la vida de cientos de miles de mexicanos, la realidad del país no ha cambiado en muchos aspectos, por ejemplo: La desigualdad hoy en día es igual a la que había en 1910.

Y otro aspecto esta en que casi todos los gobiernos han tenido como objetivo primordial acabar con la pobreza, pero la realidad es que hoy en día poco más de la mitad de la población vive aun en la miseria.

El Congreso Obrero Regional celebrado en Tampico a fines de 1917, se hizo notoria la división en dos tendencias ideológicas; por un lado la anarquista, que defendía el principio de la “acción directa” ajena a la política, sostenida por los antiguos integrantes de la COM y por la mayoría de los fundadores de la FSODF.

Y por otro lado la corriente sindicalista de aquellos obreros que veían en la conciliación con el gobierno y con los caudillos, un camino efectivo para la satisfacción de sus demandas ahora consagradas en la Constitución.

En 1918 el país volvió a ser un escenario de múltiples huelgas y de enfrentamientos con la autoridad, el mas serio y prolongado de los cuales ocurrió en Puebla en la primavera de ese año, con resultados desfavorables para los trabajadores de la Industria textil, luchaban por aumento de salario.

Bibliografía y Ciberbibliografia
*Gloria M. Delgado de Cantu
Historia de México (legado histórico y pasado reciente).
*Isabel Graciela Badìa Muñoz
Historia de México
*Enciclopedia Encarta
*www.historiamexicana.com.mx
*http/www.revolucionmexicana.com